Por Andrea Romero. Sala de Redacción (LAVIA.CR) “Antes obtener la información era mucho más difícil, hasta que se democratizó el acceso a la tecnología; por lo que es necesario que los psicólogos utilicen los avances en el área tecnológica”, aseguró el psicólogo Fernando Mena Pacheco, de la Universidad Latina de Costa Rica. En el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), alrededor de los años sesenta, se comenzó a utilizar la inteligencia artificial en el ámbito psicológico con pacientes simulados, sólo que esto no se hizo tan conocido. Esta iniciativa se creó, debido a la alta tasa de suicidios por parte de la población joven, ya que presentaban sensaciones y sentimientos de soledad.

Marvin Minsky, considerado el padre de la inteligencia artificial en un laboratorio de MIT en 1968. El País.

Este proyecto se dio a conocer, aproximadamente, hace dos años, por lo que se crearon diversos “chatbots”, los cuáles, son aplicaciones con el fin de que por medio de la terapia cognitiva conductual se pueda hacer un manejo inteligente de los pensamientos y emociones, para poder evitar situaciones como el suicidio. Algunas de estas aplicaciones han sido criticadas, porque ante problemas graves, como el abuso sexual, no se incita a la víctima a denunciar, que en este caso, es fundamental. Mena afirma que toda la población está inmersa en la inteligencia artificial, aunque las personas no estén conscientes de esto. La psicología se está adaptando a todos los avances que se han realizado a través del tiempo; un ejemplo de la realidad virtual es el Aula Nesplora, que según Fernando Mena, al menos cuatro países latinoamericanos cuentan con este equipo, incluido Costa Rica en la Universidad Latina de Costa Rica. Es un dispositivo que realiza un diagnóstico de la persona enfocado en el déficit atencional. Consiste en un aula en donde el niño lleva a cabo diversas tareas por medio de un botón, en esa aula existe la realidad virtual, en el que se muestra al profesor en movimiento, las personas tiran papeles y llaman al niño al que se le realiza el diagnóstico; estos distractores el equipo los mide y se le da un reporte al psicólogo, se puede medir hasta los movimientos que realiza el paciente con la cabeza. Esta prueba dura 20 minutos. Antes, este trastorno era muy difícil de diagnosticar por la psicología, debido a que se tenían que realizar entrevistas a las personas cercanas del paciente, por ejemplo: padres, abuelos, maestros. Otro avance que se está utilizando es la realidad aumentada, que consiste en tomar el mundo real e introducirle objetos virtuales, esto a fin, de desensibilizar a la persona ante algún miedo; si la persona tiene fobia hacia las arañas, este avance tecnológico hace que el paciente vea arañas en los pantalones y así poder disminuir el miedo a este tipo de animales. “Estos equipos se comenzaron a usar con los veteranos de Vietnam, para los trastornos de estrés post traumáticos causados por los combates. Eran sometidos a realidades virtuales en donde estuvieran en ambientes similares en donde sufrieron los traumas, esto para que ellos pudieran salir adelante”, afirmó Mena. Las terapias psicológicas se apoyan con la tecnología para dar un mejor tratamiento psicológico. Se utiliza un software llamado emWave, el cual se conecta al paciente de la oreja para medir la respiración y los latidos cardíacos, que al final, indica cómo la persona puede entrenarse para estar más relajado y así evitar situaciones de estrés por pánico escénico, ansiedad. El paciente se puede llevar el equipo a la casa  y por medio de aplicaciones estas sesiones se pueden enviar al terapeuta. A pesar de los grandes avances en el área, existe un tipo de trastorno que es complicado de tratar, son los trastornos de estrés post traumáticos, debido a que son eventos inesperados y con los que las personas viven durante muchos años, en donde peligró, en gran medida, la vida y la integridad física de la persona o de alguien cercano; este trastorno puede ser provocado por terremotos, abusos sexuales, accidentes. Para Fernando Mena todas las herramientas tecnológicas que se han creado hasta la actualidad aportan algo bueno, dependiendo del enfoque para el que fueron diseñadas.